Los espacios de coworking están diseñados para ser tan dinámicos como las personas que los utilizan. Ofrecen una funcionalidad y flexiblidad que no encontrarás en una oficina típica.

A medida que crece tu negocio o cuando empiezas una nueva empresa una oficina compartida, un coworking, es una opción viable e interesante con la que tener una dirección de tu negocio y tu cuartel general sin que te cueste un riñón y parte del otro.

Siempre es una buena práctica para los negocios mantener bajos los gastos fijos, y especialmente cuando estás empezando. Si necesitas una oficina o un centro de mando, pero no tienes ni el dinero ni la energía para desgastarlos en todas las tareas administrativas, gestiones y costes que conlleva poner en marcha una oficina, entonces echa un vistazo a estos beneficios que te ofrece un espacio de coworking.

1. Costes bajos para poder arrancar

Los espacios de coworking ofrecen a freelances, autónomos y emprendedores la oportunidad de trabajar en una oficina totalmente equipada sin tener que preocuparse de los costes y gestiones de montar una oficina por su cuenta.

Al disponer de espacio compartido puedes fácilmente operar tu negocio sin necesidad de dedicar fondos a un alquiler, seguro de incendios, licencias de actividad, equipamiento de oficina, suministros, conectividad, limpieza y todos los gastos que acompañan al inicio de cualquier negocio.

Aunque puedas afrontar esos gastos, solo el tiempo que empleas buscando equipamiento y mobiliario, hablando con contratistas y consiguiendo permisos y licencias es un recurso precioso que podrías estar empleando en hacer crecer tu negocio desde el minuto cero.

En una oficina compartida de coworking todo está ya en marcha, tu simplemente te conectas y empiezas a funcionar.

2. Flexibilidad

Es extremadamente fácil escalar una oficina compartida a medida que crece tu negocio. Puedes ajustar los servicios que necesites a un negocio unipersonal, una empresa de 5 personas o lo que vayas necesitando.

Hay sala de reuniones en la que puedes unir a colaboradores o clientes, o contratar un espacio mayor para dar una conferencia o seminario, todo sin tener que invertir tu tiempo en buscar recursos, todo está ahí, esperando a que lo necesites.

Incluso puedes domiciliar tu razón social, que reciban tu correo y paquetería, y tu espacio de trabajo estará limpio y preparado cada día sin que tengas que pensar en ello.

3. Ubicación

A tus clientes no les llevará tiempo ni se perderán al quedar contigo cada vez en un sitio nuevo, en cafeterías o tu casa. Los espacios de coworking suelen estar en lugares bien comunicados y con aparcamiento y medios de comunicación cercanos, todo por unas cuotas realmente económicas.

En un espacio de coworking consigues una dirección para tu negocio reconocible, cercana e innovadora, que hablará de ti desde el primer momento como alguien innovador, serio con su negocio, buen gestor de sus finanzas.

4. Oportunidades de colaboración

Al trabajar en un espacio compartido de coworking consigues el valor añadido de estar rodeado de personas orientadas a objetivos y logros de alto rendimiento. Esto supone una oportunidad de colaborar y relacionarte con propietarios de pequeños negocios con futuro, emprendedores, profesionales autónomos y prescriptores de nuevas tendencias, tecnologías y oportunidades.

Ser parte de la comunidad de coworking implica que estás rodeado de potenciales colaboradores, clientes y mentores. Puedes aprovecharte de grandes talentos que te pueden ayudar en proyectos concretos o tareas a largo plazo.

5. Promueve la conciliación de la vida laboral y personal

«Vivir para trabajar» es algo que no experimentarás nunca en un espacio de coworking. Los espacios de coworking son fantásticos porque promueven la conciliación entre la vida laboral y profesional por varios motivos.

Por un lado está el hecho de que separas tu espacio de trabajo de tu casa, y tienes la conciencia total de estar trabajando, con compañeros, y horarios, y cuando terminas te vas a casa. Sí, los espacios de coworking tienen horarios, y eso no es malo, todo lo contrario.

Además, los espacios de coworking promueven actividades adicionales al trabajo diario, ofreciendo seminarios, talleres y encuentros en los que enriquecerte, no solo como profesional, sino también como persona, pues es bastante habitual que los espacios de coworking ofrezcan clases de crecimiento personal, gestión del tiempo, etc.

El único modo de saber si el coworking es para ti no es seguir leyendo este artículo u otros muchos. Ve a un espacio de coworking y prueba un día, una semana, y descubrirás el porqué del éxito de estos espacios de trabajo.

¿Te animas a probarlo?